Al alzar mi vista hacia tu ventana, logré observar tu rostro, detenidamente, al verte senti el dolor de tu alma, hoy no es mi dolor, es solo tuyo, como tuyo fue el momento de la despedida, de aquel eterno adios.
Estar preparado para un final es la condicion de todo principio, toda entrada tiene una salida.
Has dejado la plaza vacante en este corázon herrante, hoy saldra el anuncio para ocupar este corazón.
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